Prueba Ducati Diavel: È un diavolo!
Rompiendo moldes y alejándose de estereotipos la marca de Bolonia nos deleita con esta obra de arte de excelente tallado exterior e interior. Una auténtica atrapamiradas que, además de llamar la atención, saca nota en comportamiento dinámico.
6 Opiniones sobre esta prueba Opinar 6 abril 2011 - por Jorge Hernández, Eloy García
Lo de Diavel (“Diablo” en castellano) le viene que ni pintado a esta moto y es que, aunque no tenga cuernos ni rabo, desde que le echamos el primer vistazo, como buen demoniete, no hace más que tentarnos y engañarnos: Tentarnos porque sus formas no dejan indiferente a nadie, una moto que acrecentará nuestro amor propio, hecha para lucirla y centrar miradas; Y engañarnos porque, lejos de quedarse en el barniz estético fruto del delirio de algún diseñador, cuando empezamos a rodar con ella descubrimos que sí, que siendo tan diferente a todas, bajo ese aspecto tan no-se-qué, se sigue escondiendo un corazón Ducati, mostrándose como una moto no sólo potente sino además terriblemente ágil y dinámica.

Si sólo nos conformamos con lo más de lo más, nuestra opción será la Carbon Red: fibra de carbono, llantas de aluminio forjado y mecanizado y un toque de rojo en chasis, depósito y tapa de colín.
Con la Diavel la firma de Bolonia ha conseguido una moto casi tan polivalente como la Multistrada 1200S, no en vano lleva el mismo motor y centralita – eso sí ¡no se te ocurra salirte del asfalto con una Diavel! – gracias a los diferentes modos de conducción que nos ofrece. Con un simple golpe de botón y en plena marcha la moto nos permite cambiar entre los modos predefinidos (curvas de potencia) urban, touring o sport (o aquellos que queramos almacenar en su memoria) modificando la entrega de potencia gracias al cambio de respuesta del acelerador digital (ride by wire) y la sensibilidad del control de tracción.
Si la Diavel nos entró por los ojos pero no tenemos mucha experiencia en motos, parece obvio que desaprovecharemos tanto motor y parte ciclo pata negra, pero, aunque no sea la moto ideal para iniciarse en esto de las dos ruedas, lo cierto es que el modo urban nos lo pondrá lo más fácil posible: limitación a “sólo” 100 caballos, entrega progresiva de potencia y un control de tracción muy sensible que, junto al ABS 9 Plus (lo ultimito de Bosch) y el embrague anti-rebote, hará que tanto patinar como bloquear rueda resulte casi imposible. Además de para poco duchos, el modo urban nos vendrá muy bien a todo tipo de usuarios en ciudad o simplemente para cuando vamos de tranquis.
La otra cara de la moneda la tenemos en el modo Sport. Aquí es cuando el espíritu Ducati entra en acción y el puño de gas se convierte en un enlace directo al nervioso corazón de esta demonia, con lo que un giro de muñeca nos entrega del tirón los 162 caballos del Testastretta de 11º, heredado de la mismísima Superbike 1198: adrenalina pura. Llegamos a las curvas apurando, clavamos la moto gracias a los excelentes frenos Brembo, la tiramos al interior y retorcemos la oreja para que el bicilíndrico nos lo de todo sacándonos de la curva bramando: ¡ésto del control de tracción es un inventazo! A los cinco minutos de marcha sólo la falta de protección aerodinámica y la postura de conducción nos recuerda que estamos pilotando una Diavel y no una 1198.
A caballo entre la cara y la cruz, el modo touring: toda la potencia del motor pero entregada con cierta dulzura y unas suspensiones con la firmeza justa para curvear. Perfecto para rutear con alegría.

Pese a lo que puedan augurar sus formas, la postura de conducción sobre la Diavel es realmente cómoda.
Pese a sus formas a primera vista exageradas, se nota que en la concepción de la Ducati la forma no ha hecho concesiones a la función y, al igual que su comportamiento dinámico no se ve comprometido por la línea de la moto, tampoco se nos hará nada extraña la postura de conducción, resultando muy cómoda en general.

El asiento es amplio y muy confortable, con un escalón que nos retiene muy bien en nuestro lugar. Fijaos cómo las estriberas del pasajero pasan casi inadvertidas al plegarse.
El asiento de la Diavel engaña a primera vista. Las formas musculosas de la moto hacen que parezca pequeño, pero realmente ofrece una estupenda superficie de apoyo además de ser el asiento más bajo y mullido de todas las Ducati existentes en el mercado (existen opcionalmente variantes del asiento con 2 cm más o 2 menos de altura) lo que permite llegar al suelo perfectamente, de modo que controlar la moto en parado resulta muy sencillo. Aun siendo una moto de las que se disfruta realmente al ir sólo, Ducati ha reservado un buen cojinete para el posible pasajero – perfectamente escondido bajo una tapa de colín de fácil desmontaje – y que viene acompañado por un ingenioso asidero retráctil que emerge del colín y queda totalmente escamoteado cuando no necesitamos utilizarlo, realzando las formas deportivas de la trasera de la moto. Igualmente, las estriberas del acompañante prácticamente desaparecen cuando las plegamos, al estar unidas al eje que las sostiene y ser éste el que gira para recogerse bajo los plásticos del subchasis.
Respecto al manillar, de nuevo las formas engañan: su distancia y altura son perfectas para dominar la moto sin forzar la postura, por lo que podemos ir sentados con la espalda recta y los brazos algo abiertos. Tampoco tenemos que forzar la mirada para escrutar la pantalla digital de alta resolución que preside el depósito de gasolina, siendo muy cómodo consultar datos en marcha. La altura de las estriberas también proporciona un flexionado de piernas justo, que nos permitirá hacer muchos kilómetros sin resentirnos, eso sí, en conducción deportiva no será muy complicado rozar con los avisadores, y es que la confianza que ofrece la rueda trasera nos invita constantemente a plegar en cada curva.

La clave para hacer la moto manejable con semejante anchura se llama Pirelli Diablo Rosso II.
La rueda trasera de la Diavel merecería casi un artículo aparte. ¿A quien se le ocurre montar una rueda de 240 en una moto así? Pues tenía que ser a los locos de Ducati. Parece mentira al verla, pero aunque sea exageradamente ancha, la rueda trasera no resta un ápice de agilidad a la moto debido al perfil totalmente redondeado que Pirelli ha construido de su Diablo Rosso II expresamente en medida 240 para calzar a la Diavel. En ese sentido es el neumático comercial más parecido a uno de MotoGP, ya que no existe otro de tal anchura igual de redondeado, con lo que se evita restar agilidad en los giros. Cuenta con bicompuesto y, aunque no resulte muy barato, los test de desgaste que ha realizado Ducati con él hacen que su relación duración/precio sea bastante mejor que las gomas de muchas motos deportivas con motores de prestaciones similares.

El paso por curva es exquisito: la amplia y curvada rueda trasera, lejos de impedirnos girar, nos acompaña en las tumbadas transmitiendo mucha seguridad.
Como máquina parece indiscutible que Ducati ha vuelto a hacerlo y esta moto es, lo miremos por donde lo miremos, una maravilla alicatada de componentes de primera que harán las delicias de cualquiera que quiera una moto de altas prestaciones sin comprometer la comodidad. Sobre el tema estético, la Diavel no deja indiferente a nadie y cada uno tendrá que sacar sus propias conclusiones. Sólo deciros que, si bien soy de aquellos a los que no les terminó de convencer en foto, en vivo su presencia gana mucho y pronto no solo nos acostumbramos a sus peculiares formas sino que empezamos a apreciarlas.

Muy bonito San Lorenzo de El Escorial y muy relajante el golf, pero si me ponen una Diavel a tiro, no tengo duda de lo que me apetece hacer: ¡gaaaaaaassss!
La virgen!!!!!!! QUÉ PEDAZO DE RUEDAAAA…digo de MOTO!!! jejeje…suertudos los que habéis podido probarla!!
Bravo por la prueba Jorge, muy buena. Mucho menos aséptica y mas cercana al usuario.
Además, ya eres especialista en Ducati y eso me provoca una sana envidia … tienes que prodigarte mas !!!!
Saludos y enhorabuenas.
bonita moto, para mi un compendio de otras.- es decir colectores de la mt-01,calcado pero con peor gusto los de la mt-01 tienen protectores caloricos, mucho mas bonitos. entradas de aire como la v-max casi calcado, al igual que el velocimetro en el deposito. cojo un poco de aqui, otro ppoco de alla y zas moto nueva, que facil crear, asi.Ese concepto lo creo yamaha hace tiempo. sobretodo con la mt-01; motor inrompible sin ninguna ayuda artificial es lo mas parecido a ir montado sobre un motor…
Francisco, perdoname pero aparte de irracional, eres un poco bruto. IRROMPIBLE, no inrompible. Lo del escape “robado” a la MT-01, te lo acepto. Pero aqui queda mucho mas bonito. Las entradas de aire en la V-Max eran de mentira. El primer tablier en el deposito lo tuvo la Gold Wing. Honda es la unica empresa que CREA y DESARROLLA. Las demas despues la copian. Fijate las bostasaki, siempre copiando, nunca creando. En mi opinion, esta es la muscle-bike mejor lograda. Guillermo. Rep Argentina.
guillermo, nunca te has equivocado, en vez de poner la r has puesto la n,;yo sí.Si no me equivocase seria don perfecto.Ademas esto de la brutalidad parece contagiarse, pues llevo seis años a lomos de una yamaha mt-01 y parece que se contagia.Para mi gusto y lo repito ducati,a bebido mucho de la competencia y así es muy fácil de hacer una bonita y original moto.Ya te digo Guillermo que me equivoco mucho,tanto es así que una vez compre una ducati nueva y todavía me acuerdo de lo que padecí con ella pues un poco más y me arruina.Así que si te gusta, compratela y disfrutala si puedes….
Por Dios¡¡¡ Que bestia, que moto bonita. No se quien se la copio a quien, pero es un sueño.
* Campos obligatorios. Privacidad de datos en los comentarios y responsabilidad de la autoría.
abs, diavel, ducatistas, lcd, monster, multitrada, testastretta
« Prueba BMW G 650 GS 2011: Simplicidad al poder - Prueba Triumph Speedmaster 2011: pura sangre en ruta »
Presentación Honda CB1100: retro-feelingAlgunos entusiastas europeos de "la vieja escuela" demandaban a Honda ese modelo naked "neo-retro" ya comercializado en Japón, que heredaba el espíritu de su famosa y revolucionaria CB750 Four de 1969. Dicho y hecho.
Presentación Suzuki GW250 Inazuma 2013: pequeña giganteSuzuki ataca el mercado de las motos económicas con una naked de iniciación fabricada en China, inspirada en las líneas de la B-King y por menos de 4.000 €. La Inazuma es una de las apuestas más fuertes de la marca de Hamamatsu para el año que viene.
Presentación Triumph Street Triple R 2013: referencia nakedLa segunda generación de la naked británica ha sido capaz de mejorar un producto que ya era muy bueno. Ahora, cinco años después, vuelve a la carga con un nuevo chasis, un diseño más afilado y menos peso para seguir siendo la referencia entre las naked deportivas de cilindrada media.
Sucríbete a nuestro boletín
Honda MSX125La MSX125 recupera el espíritu de la Honda Dax y Monkey. Una moto pequeña y predominantemente urbana que se puede llevar con carné de coche.
Honda VTR250La VTR 250 vuelve a la carga en 2009 con pequeños retoques para ponerla al día.
Kawasaki Z800 2013Kawasaki sustituye su exitosa naked media deportiva, la Z750, tras 5 años en el mercado. La Z800 adopta una estética más agresiva y ya puede limitarse para el carné A2.
MV Agusta Brutale 800 2013La bella y deportiva MV Agusta Brutale aumenta su cilindrada hasta los 798 cc consiguiendo una potencia de 125 CV.
Honda CB500F 2013La nueva bicilíndrica de Honda se muestra como una moto fácil de conducir que satisfará a un amplio espectro de usuarios. Su bajo consumo y reducido mantenimiento son otros de sus puntos fuertes.