Lo que debería haber sido un fin de semana para disfrutar de la afición en Motorland se ha convertido en todo lo contrario para Héctor Barberá. El piloto de Dos Aguas llegaba a la cita española cuarto en el mundial, tras haber sido cuarto en Australia y séptimo en Buriram.
Pese a que disputó los entrenamientos libres del viernes y la clasificación del sábado, Barberá anunció el domingo que no tomaría la salida en la carrera y que dejaba el Mundial. El piloto lo hizo oficial a través un comunicado que colgó en sus redes sociales: “Hasta aquí hemos llegado. Por mi seguridad y por la seguridad de los demás pilotos hoy no podré salir a la carrera, no tenemos medios. Y lo que empezó como un sueño acaba como una pesadilla. Los problemas de impagos y de cumplimiento entre el que tenía que ser nuestro patrocinador principal y el equipo hacen que esta aventura en SSP termine hoy”.
Sin embargo, las alarmas habían saltado unas horas antes cuando miembros de su equipo, el Team Toth by Willirace, abrían la puerta de su box en el circuito aragonés y la Yamaha R6 de Barberá no estaba. La Guardia Civil se desplazó hasta el box, revisó hasta el último rincón del circuito y habló con Barberá, que les facilitó más información y números de teléfono. Imre Toth, director del equipo, señaló en Teledeporte a Héctor como el culpable de los hechos. “Héctor no quería correr esta carrera con esta moto, así que ha pensado que era mejor venir y llevarse la moto para decirle a los medios de comunicación y a los aficionados que la moto no está aquí y que no puede correr”.
Toth también habló para Marca aseguró que “la moto debe estar en el paddock. La seguridad es grande. Yo hice mi trabajo: hablé con la policía y espero que la encuentren. Espero que mi moto vuelva”. Toth contó que recibió por la noche mensajes del piloto en los que decía que no correría: “no sé que ha pasado con Héctor. A las dos de la mañana recibí un mensaje diciendo que él no quería correr, que la moto era una mierda. Es muy buen piloto, pero personalmente… se vio lo que hizo Sito Pons. Es extraño”. También aseguró que los problemas con el material que apuntaba Barberá en el comunicado no son ciertos: “No hay problema con el motor, con uno puedes correr 2.100 kilómetros. El de ahora tenía 1.350. Caricasulo va con uno con solo un kilómetro menos que el de Héctor”.
Más tarde Barberá habló también con Marca y explicó su punto de vista de la situación. “Me prometían que en Aragón tendría medios para hacerlo bien, incluso no con un motor nuevo, sino dos motores. Pero cuando llegamos nos encontramos con la situación de que seguimos sin motores, sin medios y en todo el fin de semana pude dar 10-12 vueltas. A las 11.30 de la noche, nos fuimos a cenar buscándonos la vida para poder hacer la carrera. Hasta llamamos a Alemania, planteamos un viaje con un preparador para tener un motor en el primer vuelo de la mañana”. Sobre la desaparición de la Yamaha, el piloto niega que él esté implicado: “Nos despertamos esta mañana con un whatsapp del técnico: ‘No está la moto en el box’. Muy triste. Venía mi hermana llorando. Un disparate”.
Por ahora, poco más se sabe sobre el caso. Según Toth, el equipo no cobrará indemnización del seguro porque al ser una moto de carreras, la póliza no la cubre.






