24-09-2017
Fotos:
BMW
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Transcurridos ya unos años desde que BMW dejara atrás sus C y CL montadas sobre el motor bóxer de siempre, la marca alemana vuelve ahora a mirar hacia el mundo custom por uno de los apartados cruiser con más estilo y personalidad: el de las bagger. Tomamos contacto con la nueva BMW K1600B en pleno Pirineo y en este reportaje os contamos nuestras sensaciones recogidas en marcha.

Lo mejor
Estética
Posición de conducción
Motor
Mejoraríamos
Tapas de las maletas
Detención de la marcha atrás

Valoración final

Un modelo cómodo donde los haya que, con una postura de lo más natural y su silueta descendente, busca transmitir con la mayor intensidad posible las vibrantes sensaciones que nos atraviesan el cuerpo al conducir plácidamente una moto, fluyendo por la carretera mientras nos balanceamos con ella de una curva a otra o dejando que el viento envuelva nuestros sentidos mientras nos perdemos por las largas rectas de un páramo solitario.
Una moto en la que la suavidad casi eléctrica no contradice el deleite de pasear a un "ritmo de cuentapinos", en la que un motor concebido en el mismo edificio y perfeccionado en el mismo banco de potencia que el de un fórmula uno toma todo el sentido para vagar por un bulevar a ritmo de desfile, lo mismo que para surcar con un paso contemplativo la carretera que atraviesa una estepa, un monte, un bosque o un desierto. Se sirve únicamente en color Negro Tormenta para la carrocería y negro para el motor y la transmisión por 25.600 euros.
BMW ofrece también una serie de accesorios exclusivos para esta versión B de su 1600, empezando por un escapa Akrapovic y continuando por unas barras protectoras, pasando por unas llantas forjadas en aluminio, diversas piezas cromadas, así como unas plataformas para los pies del pasajero

Ficha técnica

Material utilizado en la prueba

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