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Fotos:
Javier Ortega
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A imagen y semejanza de la frase empleada en política que se empleó durante los primeros años de la democracia española, el modelo de Hanway permite que todos puedan acceder a una moto con espíritu cafe racer, tanto por su mecánica como por su precio.

Lo mejor
Agilidad
Comodidad del asiento
Acabados
Mejoraríamos
Respuesta del motor
Pata de cabra
Neumáticos
Valoración final
Desde que te subes a la moto notas lo pequeña que es y lo fácil que se puede maniobrar con ella independientemente de su estatura. Para mi gusto los estribos están a medio camino y la postura en principio parece extraña, pero según van pasando los kilómetros te acostumbras. Como cualquier monocilíndrico tiene vibraciones, aunque tampoco son exageradas incluso si vas por carretera a todo lo que permite su mecánica. El sistema de frenada es eficiente y la calidad de sus detalles contrasta con el bajo coste del conjunto, que se queda por debajo de la barrera de los 2.000 euros. En cualquier caso, se trata de una moto de iniciación recomendable con una mecánica más que probada y aunque 8,9 cv no son muchos, son suficientes para desenvolverte entre el tráfico de la ciudad con estilo y de manera económica. Su precio: 1.945 €, aunque actualmente está en promoción por 1.845 € hasta el 30 de septiembre .
Segunda opinión

La Raw Cafe Racer me ha sorprendido. En plena efervescencia de todo lo vintage, Hanway ha dado en el clavo ofreciendo un producto atractivo, sencillo, económico y con personalidad que hará las delicias de aquellos usuarios con carnet de coche que buscan una moto urbana de imagen clásica. Su motor sigue el esquema del monocilíndrico de la Yamaha YBR, los semimanillares, las llantas de radios, el asiento o el escape dan el toque cafe racer de los sesenta y, además, es fácil de conducir, ágil y cómoda. ¿Qué más se puede pedir por menos de 2.000 €?

Javier Pérez-Rubio
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