24-01-2016
Fotos:
Triumph/A.Barbanti
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La marca de Hinckley nos presenta la sexta generación de un icono de su catálogo. La agresiva naked de litro mejora, se pule y ya compite de tú a tú en el segmento de las street fighter gracias a una buena dosis de electrónica que potencia su excelente equilibrio entre deportividad, efectividad y nobleza.

Lo mejor
* Motor
Frenos
Suspensión
Mejoraríamos
Radio de giro
Asiento de pasajero

Valoración final

La Triumph Speed Triple R ejemplifica el gran esfuerzo que está realizando la firma británica en los últimos años por ofrecer un producto cada vez mejor. Parece mentira que ya hayan pasado 22 años desde la presentación de la primera generación y sorprende aún más lo que ha cambiado la marca en enfoque y, sobre todo, en calidad.
La Speed Triple R no es una Street Triple "engordada", es otra cosa... mucho más seria. Un modelo para un usuario experimentado que busca una naked deportiva de calidad, con clase, muy eficaz en conducción deportiva pero sin las "estresantes exigencias" de otros modelos de la competencia.
La personalización siempre es un punto a tener en cuenta y en este sentido la Speed dispone de más de 50 accesorios para "armarla" hasta las cejas. De todos ellos, el cambio semiautomático (lo eché de menos durante la prueba), el sensor de presión de neumáticos, la tapa de colín o los escapes Arrow son dignos de mención.

Material utilizado en la prueba

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