31-03-2017
Fotos:
Yamaha
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Partiendo de la base de la XV950R, Yamaha ha desarrollado una Scrambler con la que pretende jugar sus cartas en la partida de este codiciado segmento. Se ha apostado por una moto con una fuerte presencia, excelentes acabados y en la que sus cualidades asfálticas se imponen a las camperas, además de ser una base perfecta para incorporar accesorios y hacer modificaciones.

Lo mejor
Estética y acabados
ABS de serie
Postura de conducción
Mejoraríamos
Comportamiento en campo
Estribos que sobresalen
Entrega demasiado progresiva

Valoración final

Una nueva Scrambler ha aterrizado en nuestro mercado, es la apuesta de Yamaha por este segmento tan en boga. Su estructura y características hacen que sea una moto predominantemente asfáltica. En este terreno se maneja bien siempre que le hayas cogido el punto al peso y al centro de gravedad bajo. No hay que descartar poder dar paseos por tierra, eso sí, que la superficie sea lo más lisa posible e intentar evitar baches profundos.
Es una Scrambler sencilla pero a su vez llena de detalles y con una estética retro interpretada a la manera de la firma de los diapasones, es decir, diferente a la competencia. Su precio, 10.399 euros, es aceptable tirando a elevado teniendo en cuenta la austeridad en cuanto a tecnología y equipamiento de serie.
Como no podía ser de otra manera, Yamaha ofrece una larga lista de accesorios opcionales tales como un escape Akrapovic, amortiguadores traseros Öhlins estribos con base de goma o un cubrecárter de aluminio muy off road para poder personalizarla a gusto del consumidor.

Ficha técnica

Material utilizado en la prueba

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