Los nervios y la compostura de Toni Elías han sido puestos a prueba de manera evidente durante la última semana. El piloto manresano ha visto peligrar su participación en el WSBK de esta temporada a consecuencia de los problemas burocráticos y logísticos de su nuevo equipo, el JR Racing.
La situación es la siguiente. La formación dominicana había cerrado un acuerdo con BMW Motorrad para competir con dos S1000 RR, las cuales iban a ser pilotadas por el propio Elías y su compañero de equipo, el italiano Ayrton Badovini. Sin embargo, el equipo propiedad de Chary Rodríguez tenía que realizar un pago a BMW para poder utilizar sus motos. Ambas monturas ya estaban esperando a sus portadores en Alemania, pero el dinero no ha llegado, y ahí siguen.
Parece ser que el problema viene del propio JR Racing, cuya sede, residencia bancaria y origen de sus fondos no se encuentran en el mismo lugar. Al tratarse de una transferencia internacional de gran cantidad, la normativa internacional exige bastantes pasos que retrasan el proceso, tanto que dicho dinero no llegará a BMW a su debido tiempo. Junto a esto, el problema logístico de tener que trasladar las motos y su equipamiento hasta Australia, que se debe hacer de manera anticipada a cualquier otro fin de semana de competición.
Este incumplimiento de los plazos es lo que ha provocado que el JR Racing anuncie en un comunicado su no participación en la primera carrera del Mundial de Superbikes. El estreno de la formación dominicana tendrá lugar en la segunda cita, en el circuito Chang International Circuit, en Tailandia, el día 22 de marzo.
Pese a esto, Elías podrá probar su BMW antes de la carrera asiática, en un test privado de su equipo, de manera que tendrá tiempo para conocer su nueva moto y llegar así con las máximas garantías a la segunda cita mundialista. Una mala noticia para él, aunque no tanto si tenemos en cuenta que se llegó a barajar la posibilidad de que su equipo no participase en todo el campeonato.
Chary Rodríguez, propietaria del JR Racing
«El retraso está vinculado simplemente a la diferencia entre el domicilio del equipo, residencia bancaria y origen de los fondos. Las normativas sobre transferencias internacionales de cantidades elevadas exigen unos pasos que hay que cumplir y que retrasan mucho los plazos. Preferimos hacer las cosas bien desde el principio y organizar todo correctamente, aunque esto suponga perdernos la prueba australiana debido a la logística, ya que hay que enviar las motos con mucha antelación. Si la primera carrera hubiera sido en suelo europeo no hubiéramos tenido ningún problema, porque no hay que desplazar las motos tan anticipadamente. Como no hay mal que por bien no venga, aprovecharemos el tiempo para realizar los test necesarios hasta la segunda carrera en Tailandia. Dorna y nuestros pilotos nos apoyan en esta decisión, que nos hará debutar en el Mundial de SBK con todas las garantías».







